Geografía, Clima y Naturaleza

Geografía, Clima y Naturaleza

Geografía

El valle del Martín.El Bajo Martín constituye una avanzada hacia el Ebro de los montes, planicies y sierras del Bajo Aragón histórico. Ocupa una superficie de unos 796,5 m2 de árida tierra que anticipa sierra y fértil huerta en la vega de los ríos.

Cuenta con una población de 7.274 habitantes, con aproximadamente 9,13 habitantes por kilómetro cuadrado. Nueve municipios forman su término: Albalate del Arzobispo, Azaila, Híjar, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda, Castelnou, Jatiel, Urrea de Gaén y Vinaceite. Es una comarca pequeña, atravesada por los ríos Martín y Aguasvivas y encajonada entre antiguas vías de comunicación que unen montes con llanos y Levante con el valle del Ebro.

El río Martín atraviesa la serranía del término de Albalate del Arzobispo instruyendo hoces de gran interés cultural y natural, para abrirse luego al valle.
La Romana en Azaila, las Planas de Castelnou y las atalayas de Samper-La Puebla conforman algunas plataformas recortadas por los ríos de la comarca. Situadas entre las muelas y los relieves residuales, se presentan depresiones cuya escasa capacidad de drenaje hace que se formen lagunas y saladas de carácter endorreico en terrenos áridos y secos. En la zona Azaila-Híjar hay ejemplos, destacando, sin duda, la salada de Azaila, por su buen estado de conservación.

Clima

El olivo caracteriza el paisaje de la comarca.El clima de la comarca es seco y soleado, con veranos calurosos e inviernos más duros que templados, en los que la niebla sube de las zonas más bajas cubriendo el paisaje. Característica fundamental es la escasez de precipitaciones. La pluviometría va disminuyendo de sur a norte, siendo el otoño y la primavera las épocas más húmedas.

Cabe recalcar la intensidad del viento: el cierzo, seco y frío, de componente NO, que literalmente siega la superficie; y el bochorno que, aunque con menos frecuencia, se hace patente desde el SE, cálido y seco, "apabilando" el ambiente en las calurosas tardes de verano.

Como consecuencia de este clima, el ambiente es el clásico de estepa aragonesa, sólo difuminada en las estribaciones de la sierra de Arcos, más húmeda y boscosa, y en los sotos fluviales y paisajes rupícolas, además de las escasas manchas de pino y carrasca que se acomodan a este tipo de suelos pobres.

Flora y fauna

Buitre leonado.La estepa presenta un paisaje en el que alternan los relieves ondulados con los llanos, destacando en la mayoría de los casos la ausencia de arbustos y arbolado. En esos mares ocres se labra el secano cerealístico del Bajo Martín. En este paisaje, el 50% de las tierras son terrenos cultivables, frente al 13% de superficie forestal, habitualmente pino carrasco, especie caracterizada por su gran resistencia en climas mediterráneos. No menos desapercibidos pasan los sabinares o sus ejemplares solitarios y dominantes de la estepa, teniendo una gran importancia paisajística y ecológica, al igual que los olivares y las plantaciones de almendros.

Los espacios esteparios han pasado a engrosar la Red Natura 2000 (Planetas-Claverfa, Salada de Azaila, Barranco de Valdermesón, Planas y Estepas de La Puebla-Azaila, etc), con importantes presentaciones de reptiles y aves como el alcaraván, la ganga, la alondra de Dupont, etc. También se pueden ver la abubilla y los cernícalos vulgar y primilla (Falco naumanni), conocidos en la zona como "espárveros". El último de ellos se localiza en el monte de secano y nida en los mases y ventas ahora abandonados.

Otra ave presente es la lechuza blanca, rapaz de hábitos nocturnos, denominada por ello "dama de la noche". Igualmente, está bien representado el grupo de las rapaces diurnas, con grandes colonias de buitre leonado en los barrancos del Martín, en Albalate del Arzobispo, águila real, halcón peregrino y alimoche. Y en las zonas de cultivo se ven, entre otras especies, perdices, tordos, tórtolas y vencejos.

La escasez de lluvias y los estíos hacen de los ríos ecosistemas frágiles, aunque aún son observables madrillas, barbos y el cangrejo rojo o americano. En las zonas boscosas y primeras estribaciones serranas -zonas declaradas LIC- se localizan el jabalí y la cabra montesa, en expansión por el Parque Cultural del Río Martín. Y aprovechando lugares secos, áridos y muy soleados, zonas boscosas con matorral, olivares, taludes y riberas, aparece el "fardacho" o lagarto ocelado (Lacerta lepida), animal de leyendas, tradiciones y remedios caseros, usado en épocas de escasez en distintos guisos.